jueves, 31 de diciembre de 2009
sábado, 19 de diciembre de 2009
jueves, 3 de septiembre de 2009
domingo, 14 de junio de 2009




Casi me da tiempo de terminar de colgar todas las fotos de la exposición antes de que entrara la gente en el bar.
Al final quedaro todo colgado, los pies de foto puestos cada uno en su sitio y la gente pasando un buen rato que era de lo que se trataba, así que todo un éxito. Pues ya está, misión cumplida.
viernes, 5 de junio de 2009

jueves, 28 de mayo de 2009
miércoles, 27 de mayo de 2009
martes, 31 de marzo de 2009
lunes, 23 de marzo de 2009

Me he acordado porque estaban poniendo en la tele algo de semanasanta, con unas imágenes artistiquísimas de santos ensangrentados, colgados, clavados, atados, latigados, caídos, levantados, con miradas de película melodramática de domingo en la siesta y rodillas echadas abajo sin un betadine puesto. El locutor mientras hablaba de actos, cultos, pregones, señores machacados y señoras muy afligidas, apenadísimas y con muchísimos sufrimientos angustiosos.
sábado, 21 de marzo de 2009
Un suspiro de alivio me sale de las entrañas: no se ha publicado la foto. No te van tener que pagar por hacer lo que te gusta.
viernes, 20 de marzo de 2009




La gente está por todas partes y a cualquier hora, da igual que sea la una de la tarde que las tres de la mañana, siempre hay gente, mucha gente y en los mercados es ya algo exagerado.
Es alucinante, literalmente, la ropa de mujer que te encuentras, los hombres son un montón de aburridos vistiendo, las tiendas de hombres son lo más feo del mundo, pero las de ellas no tienen desperdicio, flipas con las cosas que se ponen debajo de esos levitones que llevan.


Ya se sabe que ellas tienen más gracia para estas cosas que nosotros.
Hoy me he pasado el día delante de la pantalla del ordenador, tratando de poner un poco de orden en esas carpetas amarillas cuadradas con un nombre debajo que son lo más asqueroso del mundo. Las he terminado odiando. Me paso media vida creando carpetas y destruyéndolas, metiendo cosas dentro que luego, desde que perdí un índice maravilloso que estaba dentro de una de ellas, no se dónde están. Ahora a mi ordenador le ha dado por hacer lo que le sale del mismísimo. Básicamente se ha vuelto vago, tarda media vida en hacer cosas que aparentemente son muy fáciles, como saber lo que hay dentro de un deuvedé ¡habrá cosa más tonta que eso! Pues nada, no hay manera, se vuelto gilipollas. Lo peor de todo es que cuando más prisa tienes más tarda, a veces me imagino a los microchips descojonándose de mí.
viernes, 9 de enero de 2009
