martes, 27 de septiembre de 2011

De pronto me encuentro bien, como si algo estuviera en su sitio.
Voy a ir al desierto. 

lunes, 26 de septiembre de 2011

Estaba apagando el ordenador y estaba pensando que hace dos millones de años que no escribo nada interesante en el blog. Será porque lo que me interesa no lo cuento, claro. 
Después de diez millones de horas llegué al hotel de El Cairo. ¡¡No tiene cucarachas!! Se agradece.
Es una azotea a la que le han salido habitaciones por todos lados, es genial. Además tengo un gatito siempre en la puerta de mi casa.  
Tampoco tiene sábana de arriba la cama, pero no pasa nada porque me lo imaginaba y llevo una en la maleta, aunque la verdad es que no hace falta porque en la habitación hace un calor importante. Sí que hace falta ahuyentamosquitos porque en el rato que llevo aquí tengo 5 picaduras identificadas, mas dos del tren de esta mañana,


pero no pasa nada porque también tengo en la maleta, que pesaba 21,5 kg en báscula del aeropuerto, eso marcaba el numerito mientras la que despachaba me daba la tarjeta de embarque con cara de orto (ella, no la tarjeta).

martes, 20 de septiembre de 2011

Pues se acabaron las vacaciones. Ayer empezé a estudiar psicobiología, de momento guay, pero el libro es un tocho de mucho cuidado.
Es increíble la capacidad de indecisiónm que tengo, el domingo se supone que salgo cerca de un mes para Egipto y todavía no he comprado el billete, ahí está reservado, esperando a ser comprado pero es que no termino de decidirme. Al final me iré claro. Ahí tengo un trabajo maravilloso que se comerán las ratas esperando a ser ampliado.
Por cierto hablando de todo un poco, si tenía una mínima oportunidad de hacer algo interesante con todo el material de Egipto, podía ser precioso presentar el docu de Amal junto a las fotos, hacer encuentros con la gente de allí en el puto feisbuc poner los audios que me traje, el vídeo como complemento de la expo, la música de las bodas en fin, que sería muy guay pero creo que me van a dar por culo y no van a dar ni un duro.
Bueno a lo que iba, que seguro que voy, mañana compro el billete. Me llevaré las fotos. allí lo que voy a hacer es una exposición itinerante por varias ciudades, el único problema son los marcos, espero poder comprar marcos baratitos. Seguro que hay, lo que no es seguro es que haya dinero, en fin que ruina!!!!

 

lunes, 8 de agosto de 2011

Todavía estoy vivo, aunque un poco pachucho. Creo que tengo fiebre. Tener fiebre en invierno es un rollo pero en verano es absurdo, no sabes si tienes calor. Son la una menos diez de la noche y el termómetro marca cerca de 29 grados por lo que hace una temperatura asquerosa pero yo no se si hace calor. Definitivamente, esto es absurdo.

jueves, 16 de junio de 2011

La semana pasada terminé los exámenes!!!!! ya estoy de vacaciones!!!!! Bueno , casi. Tengo que trabajar un poquito, nada es perfecto. De todas formas es para celebrarlo, todavía no tengo las notas. Hacía una montaña de años que no estudiaba, la última vez fue derecho, una carrera que cada vez la veía más fea, por cierto, así que el cambio ha sido bastante fructifero. Bueno, la cosa es que ahora estoy como en aquellos tiempos, cuando se acababan los exámenes y empezaban las vacaciones de verano, je je es guay, sin ninguna para septiembre, sin nada que hacer (bueno, a veces tengo que trabajar, como hoy, ¡mierda!!!!!!

lunes, 6 de junio de 2011

Cada vez que veo la tele, que gracias a Dios son poquísimas veces exceptuando los telediarios, sale algún imbécil comiendo pepinos transgénicos a bocaos. Pues mi tasa relativa de pepinez siempre ha sido de 1 pepino/año y no pienso cambiarla a pesar de este bombardeo fálico que me la suda.

lunes, 30 de mayo de 2011

Bueno, ya sé cómo aprenden las ratas. Por fin! Pero ¿será aplicable a los ratones? ¿y a los monos y a los perros y a los hombres y a las cucarachas? lo veremos en el siguiente capítulo...

viernes, 22 de abril de 2011

Creo que empiezo a mezclar todas las ratas del libro. Bueno, me explico. Intento comprender, por imperativo de los exámenes, cómo aprenden las ratas y todo ello está explicado en el manual de Aprendizaje. Nunca antes me había planteado que hay un montón de investigadores que durante más de un siglo se han preocupado de saber cómo aprenden las ratas, las palomas o los perros, por lo visto los animales humanos aprenden de la misma forma y se investiga con estos animales no humanos porque estaría mal visto radiar a un niño para producirle malestar, inyectar litio a una adolescente para crear un condicionamiento clásico aversivo o aplicarle una descarga a un viejo en una caja de Skinner. Es muy interesante todo, pero ya se me empienzan a mezclar las ratas,  las que les dieron una descarga con las que recibieron  radiaciones para producirles aversión al sabor. Espero aclararme porque la pelota cada vez es más grande.

jueves, 7 de abril de 2011

El domingo a las 6 de la tarde estaba convencido de que unas horas más tarde iba  a estar en Cádiz, pero no. Unas horas más tarde estaba en En Cairo de nuevo  y en una boda. Cogí un taxi con toda la tranquilidad del mundo, pensando en lo típico que se piensa cuando vas camino de un aeropuerto, por lo menos es lo que yo pienso siempre, en lo que has hecho estos días, si te queda algo por hacer, si lo llevas todo, cómo vas a organizar el trabajo que queda por hacer, lo que te espera  a la llegada, a la gente que quieres llamar, si podrías haber hecho algo que no hiciste, etc etc, pero eso si, todo con mucha tranquilidad, la misma que se fue yendo rápidamente a medida que la pelota de coches se iba haciendo cada vez más gorda.
Y llegó el momento temido, el taxi quedó inmerso dentro de la gran pelota de coches parados en medio de la autopista del aeropuerto. Había llovido, esto significaba "muskela". El taxista que ya desde un principio parecía algo raro, emperzó a preocuparme. Los cabezazos que iba pegando todo el camino y las broncas que tenía con los demás conductores se hacían cada vez más vertiginosas, con una voz potente y bastante desagradable por lo demás empezo a decir que muskela (problemas). Mal asunto. El tiempo pasaba y la pelota rodante no pasaba. Un rato después vi la luz: se trataba de un charco de un palmo que había dejado la lluvia. Claro, aquí llueve una vez al año y se acojonan con cuatro gotas que caigan y demás las alcantarillas están para tragarse a las personas, no el agua. Me contaron que antes era habitual que todos los años murieran algunos niños por caer por ellas, hasta que hicieron campañas de concienciación de que hay que tener cuidado con ellas. Yo mismo caí en una el año pasado. Cuando por fin pasó el charco todo parecía que volvía  a la normalidad. Seguía camino del aeropuerpoo según lo previsto. ¡Y una mierda! poco después una mega pelota estaba formada ocupando todos los carriles de la autopista habidos y por haber. Fue entonces cuando los cabezazos del taxista fueron in crescendo y ya no se podía reprimir esa especie de bestia con un cachiporrazo en la frente, de los más gordos que he visto,  típico de los que se hartan de rezar en la mezquita. Ahí ya empecé a preocuparme de verdad, las posibilidades de perder el avión estaban cada vez más cerca.
El taxista estonces empezó a repetir una y otra vez muskela muskela millones de veces y entonces fue cuando me empecé a cagar en su puta madre, me estaba poniendo enfermo. En una de esas, un coche le dió un golpe por detrás. Pensé que se ya se había liado del todo. Sale el tío hecho un energúmeno y se pone a discutir con los del coche, yo, ingénuo, pensando que si el tío tardaba mucho bronquear iba a tardar más y a perder el avión definitivamente, me cagué más profundamente en su puta madre. Pero no, la bronca duró poco y seguimos, eso si, tuve que escuchar de semejante energúmeno su diagnóstico de la situación: la culpa del golpe con el otro coche era de la revolución, como no hay policía la gente bebe y se emborracha. Bueno, seguimos avanzando tortuguilmente pero avanzamos. Bien. El taxista no hacía más que hablame en árabe con un vozarrón asqueroso y preguntarme que a qué hora salía el avión. Se lo dije no sé cuantas veces. Cada vez que se lo decía la respuesta es la misma: jalás. Que no llegamos, vaya. Y yo cada vez más cabreado con el tío, me estaba poniendo de los nervios. Básicamente así transcurrieron la sigiente hora y media, hasta que el tipo, me dice que no sigue, que me baje del taxi que él se va. Si cogía otro taxi en ese momento iba a ser lo mismo, y no podía dar media vuelta porque tenía que llegar al aeropuerto para intentar salir como fuera o por lo menos intentar que me cambiaran el billete, además eso estaba en medio de la nada, a medio camino. Yo venga  a decir (por señas) al taxista que no me bajaba y que me tenía que llevarme hasta el aeropuerto. Se pasó todo el camino jurando en arameo y pasó a decirme que si le iba  a pagar y que le tenía que pagar más. Joder con el tío, que mal me cayó. Vaya pedazo de gilipollas.
Bueno, tras cuatro horas de paseo infernal, por fin apareció el aeropuerto. Se pone el gachó a discutir con el del control, recoge a otro pasajero por el camino, a todo esto, venga a dar cabezazos terribles y venga  a  decir muskela muskela y europ europ, negando con la cabeza, como diciendo estos europeos son estúpidos, el otro pasajero se baja poco después y por fin llego a la terminal. El muy imbécil me pide el dinero, y hace un gesto como de lavarse las manos como Pilatos, como diciendo allá tú, y por fin lo pierdo de vista. Uf! También perdía el avión, claro.



domingo, 3 de abril de 2011

Aquí se habla y se habla y habla y habla y habla y habla y habla. Todo un tratamiento de shock para los que no hablamos ni hablamos..... (Y además en inglés o árabe y yo no se ni uno ni el otro)
Tres de la tarde, Talat Harb St. y un taxi. ¿Dónde están los catorce mil millones de coches que faltan? 

domingo, 27 de marzo de 2011


Me voy al Horreya a tomar una birra. La foto no tiene nada que ver, es del otro día.

viernes, 25 de marzo de 2011




Soponcio
Acabo de llegar a casa de Tahrir Sq. Estoy estrosaíto. Había una manifestación-oración-fiesta-revuelta-carnaval, todo en uno. No tengo las fotos en el tiesto éste (el ibm, vamos), pero ya pondré alguna.
Hoy he andado doscientos millones de kilómetros. Por cierto en Talat Harb un carajote como otro cualquiera me ha hecho andar media hora más de la cuenta. El hombre quería que le ayudara a comprar cerveza y, claro, a eso no me pude negar. Solidaridad ante todo. La cosa es que él no podía comprarla (según decía) por supuesto que en un caso así lo más seguro es que termines en el tienda de papiros del gachó, pero no pasa nada, con eso ya se cuenta, con lo que no conté es que el tío me dijo que la tienda de cerveza en cuestión estaba en la esquina, señalando la próxima esquina, pero la esquina de pronto no era esa, sino la siguiente, pero resulta que tampoco era esa... así sucesivamente no se cuantas esquinas, hasta que amablemente me despedí de él aunque para mis adentros debo confesar que me cagué en sus castas todas.
Hoy había dos micro manifestaciones, una pro Gadafi y al mismo tiempo otra contra Gadafi y entre ambas un cordón de militares. Lo mejor fue cuando se marcharon todos. Es el momento de los debates, la gente se queda en la calle comentando la jugada y se van formando corrillos hablando, discutiendo y argumentando todo lo que acaba de ocirrir. Es buenísimo. Látima que no se árabe.
Mañana hay otra mani, pero de cosas de aquí mismo.

martes, 15 de marzo de 2011

Ay! tengo que terminar un trabajo antes de salir y llevo toda la tarde en ello. No se cuantas horas llevo ya con las ratitas de los cojones. Todo sea por medio punto en la nota final.
Por cierto, mañana tengo que ver como voy pa Madrid.
Por fin me aclaré con las fechas. Me voy el 23, acabo de comprar el billete. Espero ir contando día a día historias e historietas de acontecimientos que acontezcan.
Hoy he pasado el día haciendo fotos de malos malísimos en el juzgado y políticos politiquísimos en Jerez, con lo que no he podido casi estudiar, así que le he dedicado muy poco tiempo a enterarme de todas las perrerías que les hacen a las ratitas de laboratorio. En verdad no son perrerías son raterías y se lo deben de pasar hasta bien. Se pasan el día apretando palancas, escuchando tonos, comiendo y recibiendo descargas eléctricas. Aprenden cosas como apretar una palanca cada 38 segundos o a dar tres patadas a otra palanca para que le salga una bolita de comida por una trampilla, no se si es divertido para ellas, para mi es una mierda de vida, pero a lo mejor ellas se lo pasan bien.Yo si que lo paso bien enterándome cómo se condiciona una respuesta operante. Es la caña.
Bueno mañana empezaré el día haciendo más fotos, está de puta madre porque tengo que pagar el viaje, luego seguiré con las ratitas albinas. Je! ayer estuve escribiendo mentalmente en el blog, he descubierto que es otra manera de pasar el tiempo superentretenida, te imaginas que estás contando un montón de cosas y escribiéndolas aquí, pero a lo mejor te pilla en lo alto de la moto o haciendo la comida y no puedes o no te apetece un carajo ponerte a escribir, pero es divertido, luego se te olvida lo que estabas escribiendo sin escribir Llegué a la conclusión de que me iba a asar como un choricillo en el infierno por decir que dios es un hijo de gran puta pero como esto no lo lee ni Dios, no se iba a enterar ni de que es un hijo de la gran puta ni de que lo he dicho. Bueno ya sé que es una gilipollez como un camello pero me hizo gracia a mí mismo. A parte de esto también llegué a la conclusión de que cada día me entero menos de cómo funciona la gente y lo malo es que supongo que debería ser al revés, que cada vez sabes más y te enteras de más cosas. Pues no, no me entero de nada. Bueno, nunca he sido muy espabilao... ¡Ay, siempre quedarán las aspiradoras!

domingo, 6 de marzo de 2011

Bueno, pues si, me vuelvo al Cairo. Todo es una reverenda mierda virtual, allí por lo menos la mierda es auténtica, está al alcance de la mano y te puedes revolcar.